El pasado viernes 14 de noviembre la ceremonia del campanazo reunió a estudiantes, profesores y familias en el Patio Griego para despedir a la generación 2025, marcando la finalización de un camino que comenzó en la niñez, en el jardín infantil, y que hoy culmina con orgullo y emoción tras años de esfuerzo y dedicación al aprendizaje.
Un recorrido lleno de abrazos, recuerdos y campanadas
La jornada para nuestros alumnos de cuartos medios inició con el recibimiento de los profesores y del rector en la entrada del colegio, un gesto cálido que abrió un día cargado de afecto. Durante la mañana, los estudiantes y toda la comunidad se reunieron en el patio, donde se ubica la tradicional campana de bronce que, desde 2005, se ha utilizado para despedir a cada generación.




Los alumnos de terceros medios condujeron la ceremonia con palabras dedicadas a sus compañeros mayores, mientras los profesores jefes y representantes de los cursos de cuartos medios expresaron mensajes llenos de recuerdos y gratitud por los años compartidos. Luego, uno a uno, los estudiantes fueron llamados a formar fila en el patio para recibir los aplausos, los recuerdos conmemorativos y el cariño de sus familias.
El momento más esperado ocurrió cuando cada estudiante, con su Puffin en mano y algunos con el uniforme firmado por compañeros y amistades, realizó su último camino hacia la campana para tocar su despedida. Ese sonido, fuerte y simbólico, selló su emotiva historia escolar y abrió una nueva etapa llena de posibilidades, con las herramientas que el colegio les entregó para alcanzar su futuro.




Celebrando valores que construyen futuro
La ceremonia del Campanazo 2025 destacó el compromiso, la perseverancia y la capacidad de los estudiantes para enfrentar los nuevos desafíos con responsabilidad y alegría. Este acto reflejó los valores que guían la formación del Colegio San Patricio: el respeto, la calidad académica, el trabajo en equipo y el sentido de pertenencia.
Este momento motivador invita a las nuevas generaciones a avanzar con confianza, aprender de cada experiencia y reconocer que cada paso construye su futuro y el de su comunidad.
Agradecimiento y mirada hacia adelante
Con profundo cariño, el colegio agradece y despide a la generación 2025 por su entrega, su espíritu y su ejemplo. Cada campanazo representa un logro, un recuerdo y una esperanza. Hoy se despiden de estas aulas, pero llevan consigo la alegría de lo vivido y la certeza de que están preparados para enfrentar sus nuevos desafíos.