Bajo las rocas de Playa Arrecife Tawn, en el sector conocido como Playa Paperland, hay un mundo que la mayoría de la gente pisa sin notar. Ahí, entre pozas de agua salada, viven piures, choritos, lapas y estrellas de mar. Ese fue el escenario donde los estudiantes de la Academia Forjadores Ambientales del Colegio San Patricio pasaron una mañana de trabajo científico y ambiental, el 29 de agosto a las 10:00 horas.
La actividad se realizó en el marco del programa Comunidad Oceánica 2026, impulsado por la Fundación Protección Oceánica.
Qué es Comunidad Oceánica 2026
La Fundación Protección Oceánica invitó al Colegio San Patricio a sumarse a este programa. Su objetivo es formar dos perfiles de participantes.
Por un lado, Pasantes Oceánicos: niños y jóvenes que monitorean residuos costeros en distintas playas de Antofagasta, generando datos útiles para la gestión del borde costero.
Por otro, Agentes Oceánicos: voluntarios que coordinan operativos de conservación comunitaria y educación ambiental en zonas de protección permanente.
Para este ciclo, la zona prioritaria es Arrecife Tawn, donde el trabajo se sostiene gracias a la alianza entre DIMAO de la Ilustre Municipalidad de Antofagasta, la Clínica Jurídica de la Universidad Católica del Norte (UCN), Minera Escondida | BHP, y la ONG Ojos con las Playeras.
Una jornada que combina ciencia y trabajo en terreno
Los operativos en Arrecife Tawn no se limitan a levantar basura. Incluyen una lectura guiada del territorio y una instancia educativa, a cargo de una organización aliada, sobre fauna costera y dinámica del ecosistema. Este formato permite que los profesores a cargo evidencien el proceso formativo de sus estudiantes durante la misma jornada.
En el Colegio San Patricio, esta tarea recae en el Equipo Verde, responsable de la Academia Forjadores Ambientales. Las profesoras Claudia Frez, Bernardita Arancibia y Leslie Godoy acompañaron a los alumnos junto a la comunidad y a integrantes de la Fundación Protección Oceánica, recolectando residuos plásticos y otros desechos arrastrados por el oleaje y el viento.
Después de la limpieza, los estudiantes participaron en talleres al aire libre dictados por especialistas, centrados en la biodiversidad del arrecife.




Por qué la zona intermareal de Playa Paperland es distinta
Playa Paperland está ubicada en el sector de los Arrecifes Tawn. Su costa rocosa forma una zona intermareal particular, donde conviven numerosas especies marinas.
La condición intermareal significa que, con el movimiento de las mareas, las rocas quedan cubiertas por el mar y, horas después, vuelven a quedar expuestas. Este vaivén crea pozas, grietas y refugios diminutos, donde los organismos deben adaptarse al oleaje, la desecación, los cambios de temperatura y las variaciones de salinidad.
La vida que se esconde entre las rocas
En estas pozas es posible encontrar piures, choritos, lapas, caracoles, cirripedios, cangrejos, anémonas, erizos y estrellas de mar. También hay algas y otros organismos pequeños que sostienen una red de relaciones ecológicas.
Esa red no termina en las rocas. Peces y aves costeras usan este ambiente para alimentarse, refugiarse o desplazarse, conectando el arrecife con el resto del ecosistema marino y litoral. Cada especie cumple una función: algunas filtran el agua, otras consumen algas o restos orgánicos, y otras actúan como depredadoras dentro de esta cadena.




Un aula natural frente al mar
Por estas características, Playa Paperland y los Arrecifes Tawn funcionan como un aula natural. Observar una poza durante marea baja muestra que lo que parece solo un montón de rocas es, en realidad, un ecosistema activo.
Conocer esta biodiversidad también ayuda a entender por qué estos espacios requieren cuidado. Reconocer quién vive entre las rocas es el primer paso para proteger el ecosistema intermareal de Antofagasta.
La Academia Forjadores Ambientales seguirá participando en los próximos operativos de Comunidad Oceánica 2026, junto a la Fundación Protección Oceánica y las organizaciones aliadas del proyecto.