Existen diversas formas de enseñar el significado de la solidaridad. Algunas surgen en una conversación dentro de la sala de clases; otras, al conocer las experiencias de quienes dedican su tiempo a ayudar. También puede manifestarse en gestos sencillos, como compartir alimento con un animal que lo necesita.
El viernes 2 de octubre, el Patio Griego del Colegio San Patricio de Antofagasta reunió a estudiantes, familias y funcionarios para celebrar el cierre de la Semana de la Solidaridad, una jornada organizada por el Departamento de Humanidades que tuvo como protagonista la tradicional Bendición de Mascotas.
La ceremonia, realizada en conmemoración de San Francisco de Asís, patrono de los animales y de la naturaleza, contó con la presencia de sacerdotes invitados, quienes bendijeron a las mascotas que los integrantes de la comunidad escolar llevaron al establecimiento.
Pero el encuentro también permitió acercarse a las historias de quienes trabajan por el bienestar de los animales abandonados y conocer otras formas de ayuda que se desarrollan dentro de nuestra sociedad.




Historias de protección, cuidado y nuevas oportunidades
Durante la jornada, representantes de Refugio Banky, Pro Animal Gaat, ARPAC y OCVA (Organización del Cuidado y Vida Animal) compartieron con la comunidad escolar sus experiencias en la protección y el cuidado de animales.
Sus relatos permitieron conocer parte del trabajo que existe detrás del rescate y la atención de mascotas abandonadas: la dedicación de personas que destinan tiempo, recursos y esfuerzos para ofrecerles protección y mejores condiciones de vida.
La participación de estas organizaciones abrió un espacio para reflexionar sobre la tenencia responsable, el abandono animal y la importancia de colaborar con quienes realizan esta labor.
La solidaridad también estuvo representada por COANIQUEM, institución dedicada a la rehabilitación integral y gratuita de niños y jóvenes que han sufrido quemaduras. Su presencia permitió ampliar la mirada hacia otras realidades, dando a conocer una labor que acompaña a pacientes y familias durante sus procesos de recuperación.
De esta manera, los estudiantes pudieron acercarse a distintas expresiones del compromiso social, desde la protección de los animales hasta la ayuda a personas que enfrentan situaciones difíciles.


De conocer una realidad a participar en ella
El encuentro no se limitó a escuchar experiencias. Estudiantes y apoderados también participaron mediante la donación de alimentos para mascotas, contribuyendo a la labor de las organizaciones de protección animal que visitaron el colegio.
Los aportes dieron una dimensión práctica a lo conversado durante la jornada. Aquellas necesidades que los representantes habían compartido encontraron una respuesta en la colaboración de las familias.
Para los estudiantes, participar en este tipo de iniciativas significa acercarse a realidades que van más allá de la sala de clases, conocer a quienes trabajan por el bienestar de otros y descubrir que sus propias acciones pueden ser útiles.
Esta experiencia también guarda relación con la identidad ambiental del Colegio San Patricio, donde el respeto por la naturaleza y el cuidado de los seres vivos forman parte de su propuesta educativa.
La Semana de la Solidaridad concluyó así con una ceremonia que reunió distintas historias y formas de ayudar. Entre mascotas, familias, organizaciones y alimentos compartidos, el Patio Griego fue escenario de algo sencillo y significativo: una comunidad que encontró en la colaboración una manera de participar.